jueves, 12 de junio de 2008

EL LEON Y EL RATÓN (FÁBULA)

Unos ratoncitos sin cuidado en el prado, despertaron a un león que dormía plácidamente al pié de un árbol.La fiera, levantándose de pronto , atrapó entre sus garras al más atrevido de la pandilla.
El ratoncito, presa de terror, prometió al león que si le perdonaba la vida la emplearía en servirlo; y aunque lo hizo reír, la fiera terminó por soltarlo.
Tiempo después, el león cayó en las redes que un cazador le había tendido y como, a paesar de su fuerza, no podía librarse, atronó la selva con sus furiosos rugidos.
El ratoncito, al oírlo, acudió presuroso yrompió las redes con sus afilados dientes.Ejerciendo mucha concentración, dedicación en cumplir con la palabra dada al león.
De esta manera el pequeño ex prisionero cumplió su promesa y salvó la vida del rey de los animales.
El león meditó seriamente en el favor queacababa de recibir y prometió ser en adelante mucho más generoso .
Moraleja:
EN LOS CAMBIOS DE FORTUNA, LOS PODEROSOS NECESITAN LA AYUDA DE LOS DÉBILES!

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Piedras

Un día, un viejo profesor de la fue contratado para dar una
formación sobre la planificación eficaz de su tiempo a un grupo de
quince ejecutivos de grandes compañías norteamericanas. Este curso
constituía uno de los cinco talleres de su jornada de formación. El
viejo profesor no tenía entonces sino una hora para "hacer pasar su
materia". Parado, delante de ese grupo de élite (que estaba listo a
anotar todo lo que el experto le iba a enseñar), el viejo profe los
miró uno por uno, atentamente, y les dijo "Vamos a hacer un
experimento".
Debajo de la mesa que lo separaba de sus alumnos, el profesor movio
un inmenso tarro de vidrio de más de 4 litros, que puso
delicadamente en frente suyo. Luego sacó alrededor de doce piedras
tan grandes como bolas de tenis y las depositó cuidadosamente, una
por una en el gran tarro. Cuando el recipiente se llenó hasta el
borde y era imposible agregarle una sóla piedra más, levantó
lentamente los ojos hacia sus alumnos y les preguntó:
"¿Les parece que el tarro está lleno?" Todos respondieron:
"Sí."
Esperó unos segundos y agregó :
"¿Están seguros?"
Entonces, él se agachó de nuevo y sacó de debajo de la mesa un
recipiente lleno de piedrecillas. Con mucho cuidado, él agregó las
piedritas sobre las piedras grandes y sacudió ligeramente el tarro.
Las pequeñas piedras se infiltraron entre las grandes... hasta el
fondo del tarro.
El viejo profesor levantó nuevamente los ojos hacia su auditorio y
reiteró su pregunta: "¿Les parece que el tarro está lleno?" Esta
vez sus brillantes alumnos comenzaron a entender su manejo. Uno de
ellos respondió: "¡Probablemente no!" "Bien", respondió el viejo
profesor.
Se agachó nuevamente y esta vez sacó de debajo de la mesa una
bolsa de arena. Con mucho cuidado agregó la arena al tarro.
La arena rellenó los espacios existentes entre las piedras y las
piedritas. Una vez más, preguntó: "¿Les parece que el tarro está
lleno?" Esta vez sin pensarlo dos veces y en coro, los brillantes
alumnos, respondieron: "¡No!" "¡Bien!", respondió el viejo
profesor.
Y como se esperaban sus prestigiosos alumnos, el hombre cogió la
botella de agua que estaba sobre la mesa y llenó el tarro hasta el
tope. El viejo profesor levantó entonces los ojos hacia su grupo y
preguntó:
"¿Qué gran verdad nos demuestra esta experiencia?" Sin estar
loco, el más audaz de sus alumnos, reflexionando sobre el tema de
este taller, respondió: "Esto demuestra que incluso cuando creemos
que nuestra agenda está completamente copada, si lo deseamos
realmente, podemos agregar más citas, más cosas para hacer."
"No", respondió el viejo profesor. "No es eso. La gran verdad que
nos muestra esta experiencia, es la siguiente:"
"Si uno no mete las piedras grandes primero en el tarro, jamás
podría hacer entrar el resto después." Hubo un gran silencio, en el
que cada uno estaba tomando conciencia de la evidencia de estos
propósitos. El viejo profesor, dijo entonces:
"¿Cuáles son las piedras grandes en sus vidas?" "¿Su salud?"
"¿Su familia?" "¿Sus amigos?" "¿Realizar sus sueños?" "¿Hacer lo
que aman?" "¿Aprender?" "¿Defender una causa?" "¿Relajarse?"
"¿Tomarse el tiempo...?" "¿O cualquier otra cosa?"

"Lo que hay que retener, es la importancia de meter esas PIEDRAS
GRANDES en primer lugar en la vida. Si no, uno se arriesga a no
lograr... la vida. Si uno le da prioridad a los pecadillos (las
piedritas, la arena) uno llenará la vida, pues, de pecadillos y no
tendrá suficiente tiempo para consagrar a los elementos importantes
de la vida."

Cuento chino

Había una vez un campesino chino,
sabio, que
trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo:
-¡Padre, qué desgracia! Se nos ha ido el
caballo.
-¿Por qué le llamas desgracia? -
respondió el padre -
veremos lo que trae el tiempo...
A los pocos días el caballo regresó,
acompañado de otro caballo.
-¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez
el muchacho -
Nuestro caballo ha traído otro caballo.
-Por qué le llamas suerte? - repuso el
padre - Veamos
qué nos trae el tiempo.
En unos cuantos días más, el muchacho
quiso montar el
caballo nuevo,y éste, no acostumbrado al jinete,
se encabritó y lo arrojó al suelo.
El muchacho se quebró una pierna.
-¡Padre, qué desgracia! - exclamó ahora
el muchacho -.
¡Me he quebrado la pierna!
Y el padre, retomando su experiencia y
sabiduría, sentenció:
-¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo
que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía,
sino que gimoteaba en su cama.
Pocos días después pasaron por la aldea los
enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos
a la guerra.
Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven
con su pierna
entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
El joven comprendió entonces que nunca
hay que dar ni la
desgracia ni la fortuna como absolutas,
sino que siempre hay que darle
tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
La moraleja de este antiguo consejo
chino es que la vida
da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo,
que lo malo se hace
bueno,y lo bueno,malo.
Lo mejor es esperar siempre el día de mañana,
porque todo sucede con un
propósito positivo para nuestras vidas.....